“La gran tentación de un cerebro miedoso y perezoso que quiere amarrar todas las respuestas con facilidad es diseñar un mundo en blanco y negro donde los buenos moran de un lado y los malos, de otro.  El afán por tenerlo todo controlado configura las divisiones entre  <<ellos>> y <<nosotros>>.  Para ello, el cerebro utiliza sin remordimiento todas las herramientas a su disposición: una memoria que re-escribe la historia a su antojo, la capacidad de olvidar aquello que no le interesa o la tendencia a pensar de forma partidista y simplista. Pensamos que lo tenemos todo controlado, que nuestros pensamientos son justos y equilibrados, pero en realidad vivimos atados a unos raseros de seguridad que aplicamos ciegamente y que condicionan y vinculan nuestro comportamiento”.

Los raseros de seguridad del cerebro

Inocencia Radical

E.P

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